Ya tengo mi tienda online, ¿y ahora qué?

Hoy en día, hasta los comercios más locales pueden tener espacio en Internet.  Podríamos decir, incluso, que deberían tener su espacio en Internet y abrir su tienda online.

Los beneficios de poner en marcha tu negocio en la red son numerosos y ya nadie los pone en duda:  llegamos a más público, facilitamos la compra a nuestros clientes, estamos abiertos las 24h del día…

En este post, nos dirigimos a todos aquellos que ya habéis descubierto estas ventajas y queréis aprovecharos de ellas. Partiremos de la base de que se ha tomado la decisión de abrir una tienda online dentro de nuestro plan de marketing y planteando unos objetivos y metas a lograr.

Hay 2 aspectos que nos ayudarán a llevar a buen puerto nuestra tienda online:

         • Diseño y estructura correctos que hagan de nuestra tienda un lugar en el que el cliente se sienta cómodo y le apetezca comprar

         • Acciones de marketing que empujen a los clientes a llegar a nuestra tienda

No podemos olvidar que, a pesar de estar en una pantalla, estamos construyendo un lugar en el que se exponen nuestros productos y en el que la gente entra y puede decidir comprar o no comprar.

Si en nuestra tienda física cuidamos nuestro escaparate, tenemos ordenadas nuestras baldas, limpiamos habitualmente, ponemos los precios correctamente y, en definitiva, hacemos que nuestra tienda sea un lugar agradable en el que nuestros productos resultan atractivos, entonces, deberemos hacer lo mismo con  nuestra tienda online. Aquí es donde entra en juego el diseño y la estructura correctos de los que hablábamos.  Deberemos controlar que nuestra web cumple, al menos, con los 7 ejes que David Boronat y Ester Pallarés ofrecen en su libro “Vender más en Internet”  para realizar la conversión, una vez que el usuario ha llegado a nuestra página web:

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